sábado, 5 de abril de 2014

Sobre la Emoción y Para cualquier ser Vivo


Es el componente universal ¿? El componente universal del movimiento interno y externo humano ¿? Todos nos movemos en algún rincón y en algún nivel al vivenciar la emoción propia y la emoción ajena. Acaso es realmente ajena¿? La emoción que subjetiviza nuestra manera de mirar, que sana, que nutre, que daña, que repara y que escupe.
Hay algo más bello que presenciar el breve instante o el monologo largo de una persona haciendo suya la emoción ¿? Viendo como brota y surge de si mismo, cómo transgrede lo físico, alcanza la mente y abre el espíritu. Abre el espíritu para que esté deje versar en el mundo su contenido y acoger el mundo dentro de si.
Es acaso solo tuya una emoción ¿? Es compartida¿? Está dividida en diferentes partes entre todos ¿?
En tus manos todo lo haces único, la sonrisa, el movimiento, la emoción, tu par de ojos azules o negros, castaños o verdes, todo se hace tuyo y único porque todo ello en tus manos se integra, con tu indestructible esencia. Indestructible e inseparable de ti, de lo que conformas.
Es este texto, producto de mi emoción¿? Es producto de mi esencia ¿? Llegaré a reconocer mi esencia ¿?
Emoción. Si a mis ojos y sentidos desde luego parece un componente universal, que hacemos nuestro y moldeamos según nuestra forma y nuestra experiencia. Parece que bajo ella, yace lo más vivo.

Invito a mirar con descaro a lo que consideremos nuestra emoción. Seguro que nos sorprende.

Firma una presa de la emoción. 

domingo, 16 de febrero de 2014

¿Qué necesita un psicoterapeuta para acompañar en un proceso de duelo?




Para acompañar un proceso de duelo de una persona y que esté proceso sea exitoso para esa persona el psicoterapeuta lo primero de todo haber realizado el mismo en su piel un proceso de duelo, ya que además de ser de gran ayuda y liberación para el propio psicoterapeuta, el haber pasado un proceso de duelo capacita al psicoterapeuta a entender, empatizar y colocarse en el lugar de la persona que va a realizar un duelo.
Tras este primer requisito, un psicoterapeuta necesita confiar en su paciente, darle la impresión verdadera y honesta de que sabes y crees en su capacidad para realizar este duelo.
Un psicoterapeuta para acompañar un duelo además necesita tener un gran sentido del respeto que haga sentir al paciente que lo que está viviendo, experimentando es válido desde la primera negación de lo ocurrido hasta el momento espectacular de sentir gratitud tras el perdón. Este respeto es crucial para que él paciente poco a poco dejé de negar lo que está ocurriendo, porqué el psicoterapeuta está validando que necesite negar lo ocurrido al principio para prepararse a la aceptación después. Este respeto, esté mensaje de “está bien que estés así, está bien que ahora no quieras mirar, está bien que niegues lo ocurrido” relaja al paciente y le permite sentir esa negación que en mi opinión es un mecanismo de defensa para no sentir súbitamente el profundo dolor de la pérdida, por ello un psicoterapeuta necesita tener la habilidad para poco a poco ir instando al paciente a racionalizar lo ocurrido, al ritmo que necesite el propio paciente. Este respeto también fomenta que el paciente se sienta seguro para poder expresar la tristeza por lo perdido, la rabia por lo incompleto y el miedo por el vacio que nos deja una perdida ( sea cual sea y variando la intensidad de las emociones según la profundidad del vínculo con el objeto/sujeto/relación perdido).
Un buen psicoterapeuta en un proceso de duelo será y se mostrará cercano, accesible, cálido , incondicional ante las expresiones emocionales del paciente, ante su frustración, su tristeza , su rabia y su miedo. Ante todas ellas hará sentir al paciente mediante la cercanía física, emocional y racional del propio psicoterapeuta que no está solo, que está bien que se exprese, que liberé, que desbordé, que deje de retener esas emociones que producen bloqueos. Un psicoterapeuta necesitará paciencia que viene dada con el respeto del que hablaba antes, y sabrá indagar con el paciente en las causas profundas de esos dolores emocionales, utilizando el arte de las preguntas y de los silencios, donde el paciente podrá realizar su propia toma de conciencia y preguntarse ¿cómo le afectan esos dolores? ¿para qué los mantiene?estas preguntas estarán presentes en todas las fases para asegurarnos que el paciente decide de manera autónoma y sanadora.
 El psicoterapeuta para hacer un buen duelo ha de ser tremendamente CREATIVO. En un proceso de duelo al tener que canalizar la energía (emociones) que está bloqueada, el paciente necesita hacer algo real, físico, tangible y símbolico que libere esas emociones. Necesita llevar a cabo rituales. Por esta razón el psicoterapeuta tiene que estar dotado de creatividad que facilite y le de ideas y estimule al paciente a realizar rituales para liberar esa energía. En mi opinión hay rituales clásicos como son los funerales, el entierro, las cartas de despedida etc. Sin embargo no todas las personas utilizan y les sirve el mismo tipo de simbología y de rituales y por ello el psicoterapeuta ha de ser creativo para ayudar a la persona en proceso de duelo a encontrar los rituales que realmente le sirvan. Ayudarle a descubrirlos y crearlos. La persona en esos momentos puede estar bloqueada o centrada en el duelo y su creatividad puede no estar en pleno fulgor, pero con la ayuda del psicoterapeuta, el paciente puede reactivar su creatividad e incluso sentir esa creatividad como algo positivo, como un punto de luz. Una mente abierta y creativa por parte del psicoterapeuta hará que para el paciente que no conecte con los rituales clásicos encuentre su camino de liberación, perdón y más adelante gratitud.
Por último el psicoterapeuta ayudará a recordar y fomentará la etapa de gratitud, ya que quedarse con lo fructífero de cualquier relación es lo que nos hace crecer a todos.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Amor T.


Os habla una ex – no creyente en el amor T. Es decir ahora soy una creyente, que acaba de sentir el amor T. El amor T es difícil de explicar porqué quizá sea el más tabú, el más cargado de prejuicios y de miedos por aquellos que todavía no lo han sentido. Yo lo he sentido el Martes 4 de Febrero del 2014 (fecha inolvidable como otras muchas para mi). El amor T, se da en una relación T. La misteriosa T que solo quiere explicar algo tan sencillo y tan puro , cómo ser valido, sentirte válido, ser libre, ser tú mismo, ser amado y amar, sanar_te…T.
Es el gesto que proviene de una persona a otra persona, es el lazo (el hilo, la cuerda, el cable… lo que tú prefieras) que nace entre 2 personas, una conexión para poder acercarte, mimarte, cuidarte, conocerte, aceptarte, superarte, reinvertarte, recordarte, resucitarte, amarte… T, T , T ,T. Tú decides, tú te apoyas, tú te emocionas, tú te perdonas, Tu te sostienes con otra persona que contigo se enlaza para que tú mismo te consigas. El ingrediente secreto, cual es ¿? Es el amor T. Al sentirlo por primera vez, en consecuencia de mi propia historia, debido a mis heridas, a mis sonrisas, a mis alegrías y mis lágrimas y supongo que como tantas otras… lo que sentí además de una complicidad táctil, física , real , genuina, espontanea, real mía y de la persona con la que estaba creándose, fue la inmensa belleza de mi propio permiso a dejarme ser contactada,  la belleza de perder el miedo a que esa persona se acercase para darme su amor T.
Todavía no puedo explicar mucho más ya que acabo de empezar este profundo viaje acompañada, enlazada, , contactada a otro ser humano, no voy sola.  Solo puedo decir que para mi resulta tremendamente liberador sentir algo tan sencillo, algo tan vital, tan básico, tan esencial cómo es que alguien me quiere porque siendo como soy, me quiere. Esa es la esencia del amor Terapeutico, de una relación Terapéutica.  Emprendo este viaje con ganas, con fuerza, con apoyo y sintiéndome BIEN.

Gracias a mi Terapeuta.

sábado, 4 de enero de 2014

Mi niña de plata


Mi niña vive en un mundo subterráneo, de tierra y raíces, al cual le llega la luz del sol. Pero ella no sale de allí. Mi niña es de color plateado y brilla intensamente bajo el sol. Pero solo salen palabras de sus labios sobre la noche. Solo la escucha la luna que refleja el corazón blanco de mi niña.

Mi niña de plata, mi niña mayor que de metales nobles habla. Mi niña de plata que se esculpe contra las piedras y camina desnuda. Mi niña de plata que para hablar se viste. Mi niña de plata que sabe todo sobre mi y me quiere y me tiene miedo. Mi niña de plata se parece al soldadito de plomo porque a él le falta una pierna y ella tiene un brazo pequeño y flaco…escuálido. Mi pequeña niña de plata que cuando le lluevo encima se vuelve gris y baja la mirada, que cuando siente amor baila y cuando le dan amor duerme en paz.

Mi niña de plata , guerrera sin espada. Lucha con su cuerpo metálico y sus palabras están perfiladas con destellos y son como balas. Mi niña de plata que hace música cuando se ríe.

Mi niña de plata, está sola. Sola  espera, aguanta y vive. Pide, pregunta, escucha y susurra.  Mi niña de plata que se derrite  y se deshace que resiste y renace alimentada por el amor de otras.  Mi niña enigmática, dulce, oscura y blanca.

Mi niña de plata que esconde las heridas detrás de millones de mimosas, esperando a otra niña metálica que quiera jugar, sentir y crear un mundo para ellas. Mi niña de plata urge sentir ese metal caliente y poderoso de otra niña sobre si.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Ser un psicoterapeuta (Humanista Integrativo)


Ser un buen psicoterapeuta es entender a la persona que tienes delante, aceptar como es, y conectando con ella , acompañarla en su superación. Entendiendo superación como crecimiento personal, como evolución de ciertos estados de la persona que no te dejan crecer.  San Agustin decía “ Comprendete, Aceptate y Superate” ser un buen psicoterapeuta es saber acompañar a una persona en esos procesos.  Saber acompañar a una persona consiste en conectar con ella , en relacionarte con ella, en crear un lazo sano sobre el que trabajar su proceso que crecimiento.
Crecer es un proceso global de la persona que afecto por ende a todas sus dimensiones, mental, emocional, corporal y sin duda alguna para mi, espiritual. Crecer como persona no es un proceso que ocurra de manera separada en sus dimensiones,  toda la persona participa en este proceso. Por ello un buen psicoterapeuta, mediante la relación que nace y se establece con la persona ha de acompañar , ayudar, sostener, dotar de capacidad de elección a la persona para conseguir que el paciente por si mismo crezca y evolucione.
Esta relación terapeuta-paciente , ha de ser desde el principio una relación persona-persona, dado que este tipo de relación es la relación realmente terapéutica. La diferencia que tendría esta relación persona- persona con cualquier otra relación es que el terapeuta tiene las habilidades y aptitudes para dotar a la relación de “buena salud relacional”. Es decir el terapeuta sabe como crear una relación sana en la que se satisfacen las necesidades relacionales del paciente y se va enseñando al paciente a crear el mismo relaciones sanas.
¿Por qué centrarse tanto en la relación cuando parece que una persona tiene un problema específico de auto imagen o una dificultad o un trastorno de ansiedad o una fobia a las agujas? ¿Acaso estos problemas no conciernen exclusivamente a la persona y no sus relaciones?  Cualquier problema que una persona pueda tener es específico y único de si misma y al mismo tiempo tiene un componente relacional con el mundo que le rodea. La corriente humanista  sostiene que la relación de una persona con otras y con el entorno que le rodea es la clave sobre la que incidir para conseguir una mejora en esa persona, porque el afecto que es la base de cualquier relación, un afecto sano, es lo que sana a una persona. Como afecto se entiende sentir aprecio, importancia hacia la otra persona y darle la seguridad de que ese afecto es real , estable y consistente. Sobre ese manto de afecto, la persona sin miedo puede verter y exponer todos sus conflictos internos y problemas para trabajarlos en compañía del psicoterapeuta.
Un buen psicoterapeuta atenderá a los detalles de todas las dimensiones y de la totalidad que es una persona. Cuidará la dimensión mental ya que los pensamientos, la razón y la estructura mental son esenciales para explicar y operar en el mundo. Cuidara la dimensión emocional, porque en esta dimensión residen las heridas profundas que nos han hecho, y es la fuente más accesible al afecto. Cuidará la dimensión corporal porque en esta se expresan muchos síntomas de malestar psíquico y emocional. Cuidara la dimensión espiritual porque entendiendo esta dimensión como la capacidad de trascender humana , es la que dotará de significado nuestra vida. Un psicoterapeuta buscará la relación entre estas dimensiones y la integración total de las mismas. Un buen psicoterapeuta sabrá que una persona siempre es una persona por muy destrozada, enfadada o confundida que esta pueda estar. La terapia que le proporcione ira cargada de afecto, de respeto y de compromiso hacía quien tienes delante y te pide ayuda. 

domingo, 15 de septiembre de 2013

QUEDATE QUIETA


 
“Quédate Quieta” es una obra de Teatro que se represento en el Teatro El Nudo todos los miércoles durante el mes de Junio del   2013 dirigido, producido y actuado por “The Sitting Room”

Así me quedé yo desde el primer momento en el que empezó la función, quieta, expectante. Involucrada con lo que ante los ojos de cada espectador estaba ocurriendo. Nadie podía dejar de mirar lo que acontecía delante de nosotros, para nosotros, EN nosotros. Ese fue el primer golpe para mi mente paralizada, eso fue lo que empezó a despertarnos y a incluirnos en la obra.
“Quédate Quieta” tiene esa magia , te ofrecen una representación intrusiva en la que solo eres espectador mientras esperas que comience. Suceden cosas, movimientos, tensiones, voces, movimientos que dejan de ser meramente externos. Con la primera mirada que la protagonista lanza al público, te engancha con esa mirada la obra empieza a desarrollarse dentro del espectador. “Quédate Quieta” es un conjunto de escenas que te remueven, te escandalizan, te inquieren, te obligan a descubrir y arrasan con tu mente.
No es una historia, ni un cuento. Te muestran y te relatan , te exponen ante tus ojos y en tu fuero interno te impregnan de una realidad “El maltrato” . No hacen otra cosa que explicarte la realidad de algo que ocurre de verdad.
“Quédate Quieta” consigue explicar  esta realidad e integrar completamente al espectador porque el trabajo de “backstage” está muy bien conseguido. El contenido del guión se centra en lo que realmente es importante , en los detalles, en la psicología completa de lo que es el maltrato en su conjunto, te enseña las dos caras de la moneda “el maltratador” y la “victima” y con una sutileza y una elegancia exquisita vierte en la obra temas tan importantes como lo esencial que resultan ser las experiencias tempranas, la infancia… como la sociedad tiene su influencia directa e indirecta sobre este tema tan escabroso. Eso es lo que “Quédate Quieta” como enseñanza, como aprendizaje didáctico  nos ofrece “el maltrato es un suceso escabroso, enrevesado, difícil de entender y solucionar”.  En “Quédate Quieta” además de la psicología que subyace a la representación, tiene un contenido artístico buenísimo, desde la puesta en escena, hasta la mezcla del teatro y la danza en la que percibes una fusión perfecta. Perfecta porque es natural, porque en ningún momento es pretenciosa. “Quédate Quieta” es creatividad con sentido, sigue un camino y te lleva de la mano con la música, la actuación de los protagonistas y el hilo conductor que resultan ser los sentimientos que van surgiendo de los espectadores. Es brillante.
A medida que avanzaba la obra mis emociones iban exprimiendo mi mente, haciéndome sentir un zapato, una frase, un movimiento que formaban parte de la obra. Me sentía parte de lo que sucedía, me sentía como si yo fuese el dolor en las expresiones de ella. Me sentía como esa velocidad acelerada en su mente cuando quería escapar y al mismo tiempo me sentía como el poder y crueldad en los movimientos de él.
Acabé agotada y al mismo tiempo llena de fuerza, cuando salí de la sala no podía hablar, repetía constantemente “ha sido increíble, devastador, me ha desgarrado por dentro”. 
Me gusto tanto el trabajo realizado por “TheSitting Room” Compañía, grupo y equipo que ha realizado “Quédate Quieta” que fui una  segunda vez a verla.
Es una experiencia artística, psicológica, escénica indispensable para entender “el maltrato”.

                                                                 Lucrecia García-Atance Villalonga